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ETAPA Nº 8 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ TRAMO HUERAL - OVERA / ALMENDRICOS Kms 20,90

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Trail stats

Distance
12.99 mi
Elevation gain
276 ft
Technical difficulty
Moderate
Elevation loss
194 ft
Max elevation
1,185 ft
TrailRank 
27
Min elevation
928 ft
Trail type
One Way
Coordinates
288
Uploaded
March 6, 2024
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near Huércal-Overa, Andalucía (España)

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Itinerary description

TELÉFONOS DE INTERÉS :
AYUNTAMIENTO DE HUERCAL - OVERA : 950 30 00 00
POLICÍA LOCAL DE HUERCAL - OVERA : 950 47 05 85
GUARDIA CIVIL DE HUERCAL - OVERA : 950 47 11 12
OFICINA DE TURISMO DE HUERCAL - OVERA : 950 13 49 00

ALOJAMIENTO :


HUERCAL- OVERA GOZA DE TODOS LOS SERVICIOS DE ATENCIÓN AL PEREGRINO


Kms 0 ES EL LUGAR DE SALIDA SEÑALADO EN EL TRAK DE CADA ETAPA ( SALIDA Y LLEGADA ES SIEMPRE EN EL MISMO LUGAR )

Waypoints

PictographWaypoint Altitude 935 ft
Photo ofHUERCAL - OVERA

HUERCAL - OVERA

La villa de Huércal-Overa, perteneciente a la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, estuvo encuadrada en el centro de la región cultural de la Bastetania, en el cruce de caminos que forman el corredor del Mediterráneo y la cuenca del Bajo Almanzora. Tuvo desde época prehistórica, desde la metalúrgica época argárica, la misión de poner en contacto a los hombres del inclemente sureste peninsular con los labriegos de las fértiles vegas grana-dinas. Además, la riqueza minera de sus cordilleras circundantes provocó que fenicios, griegos y cartagineses se asentaran en el litoral. Y que los últimos, que llegaron a controlar la explotación y comercialización de los minerales, utilizaran nuestra comarca como plataforma para proyectar su ansiada hegemonía en la orilla norte mediterránea, en conflicto con Roma. La cercanía a puntos costeros de la importancia de Cartago Nova (Cartagena) o Baria (Villa-ricos) hizo que esta tierra se convirtiera en parte del tablero donde se dirimía el futuro del Mediterráneo y de la Península Ibérica: la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.). Cartagineses y romanos ensangrentaron su suelo y aquí, entre la realidad y la leyenda, se asentó desde tiempo inmemorial la tradición que sitúa la muerte del general romano Cneo Cornelio Escipión, tras ser derrotado en la Batalla de Ilorci (211 a. C.), en la cumbre del Cabezo de la Jara (Cueva de Escipión). Después de la definitiva victoria romana, el solar que con el tiempo formaría el término de Huércal-Overa, pasa a depender de la Provincia Tarraconense en su mayor parte, que desde el norte llega hasta el río Almanzora, quedando lo que resta en la Bética. Desde este momento, el Almanzora se convertirá en frontera entre entidades sólidamente delimitadas: bizantinos y visigodos, visigodos y musulmanes, musulmanes y cristianos. Las tensiones lógicas producidas por este emplazamiento darán lugar a un territorio fuertemente fortificado. Se desarrollará entonces una sociedad de hombres libres, belicosos, emprendedores, es decir, una sociedad típicamente de frontera. Son señaladas reliquias de esta etapa la fortaleza de Huércal la Vieja, de origen remoto; la casa-fuerte de Overa (Santa Bárbara), y el castillo de Huércal, con su imponente torre, principal vestigio y símbolo de la villa mil veces reproducido y fotografiado. A partir de su conquista cristiana de 1488, Huércal, que sólo había sido una encastillada guarnición militar islámica, y Overa, su centro abastecedor más cercano, se unirán para siempre en una sola entidad, bajo jurisdicción de Lorca. Fueron los lorquinos los que más se distinguieron entre los cristianos en las luchas fronterizas, obteniendo de los Reyes Católicos el dominio sobre las dos villas en detrimento de Vera. Los veratenses, por su parte, anhelaron desde el primer momento el disfrute de la vega huercalense, el Campo de Huércal, territorio privilegiado para la agricultura y la ganadería. Manifestaban que siempre había pertenecido a su taha (distrito), aunque admitían la propiedad lorquina de los dos núcleos importantes. El largo pleito entre Lorca y Vera por la posesión del Campo de Huércal comenzó en 1511 y posteriormente se dilató en las disputas legales entre estos y una Huércal-Overa ya independiente. Pero la desaparición del Reino musulmán de Granada no trajo la tranquilidad. La zona fue a partir de entonces un hervidero de revueltas moriscas, azuzadas por las incursiones de los piratas berberiscos, que aprovechaban la vía natural del Río Almanzora para sus saqueos. En 1568 se produce la Rebelión de las Alpujarras, encabezada por Aben Humeya, que levanta a los pueblos de la comarca. Entonces Huércal y Overa se despueblan al convertirse su suelo en campo de batalla de la guerra entre los alzados y las tropas del rey, capitaneadas sucesivamente por el marqués de Mondéjar, el marqués de los Vélez y don Juan de Austria. La definitiva expulsión de los moriscos (1572) y el freno a las incursiones norteafricanas provocó que los repobladores se pudieran asentar definitivamente en el valle, donde se encontraban las fuentes de agua (Balsas de Arriba y Abajo, y Fuente del Caño). La paz trajo consigo la expansión demográfica y con ella el desarrollo agrícola y comercial. Esta nueva situación llevó a los huercalenses a defender, con tesón y energía, la integridad territorial de su jurisdicción de las apetencias de Vera y Lorca. Los sufridos huercalenses comprendieron que la mejor forma de mantener sus fueros y privilegios era conseguir la independencia del concejo lorquino. Fue el 3 de marzo de 1668 cuando Huércal y Overa, con la denominación común de Huércal-Overa y mediante escrito de compra a la Real Hacienda, que pagaron los propios vecinos de su patrimonio, se emanciparon de Lorca y se convirtieron en villa con jurisdicción civil y criminal. Los huercalenses fueron bendecidos con tierras fértiles, aunque con una pluviosidad escasa. Cuando los años traían abundantes lluvias, la producción agrícola y ganadera estimulaba el comercio y el pueblo, y sobre todo su Campo, crecía. Hay que destacar la importancia que tuvo en el progreso económico el desarrollo de las dehesas ganaderas. Hasta aquí llegaban las cabañas de las comarcas cercanas y de las Hoyas de Baza para herbajear en invierno. Fue la primera fuente de ingresos para los vecinos y para las arcas municipales. El principal fruto material de la prosperidad de este periodo es la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción (1709-1739), un hermoso edificio barroco con un artístico retablo de José Ganga y obras escultóricas de prestigiosos imagineros (Francisco Salzillo y Alcaraz, Roque López, Francisco Bellver y Collazos, José Sánchez Lozano y Antonio Castillo Lastrucci). Como no podía ser de otra manera, el dinero para su construcción también salió de los bolsillos de los huercalenses. Pero los pueblos, en su desarrollo, tienen que hacer frente a los obstáculos de la naturaleza: esta es una tierra extremosa donde se alternan largos periodos de sequía con puntuales y devastadoras inundaciones. Y en no pocas etapas de la historia a las inclemencias meteorológicas se han unido epidemias, plagas y terremotos. Merecen señalarse en la crónica del infortunio el Terremoto de 1863, cuyas incesantes sacudidas obligó a los vecinos a abandonar el pueblo e instalarse en los alrededores durante varios meses, y la Inundación de 1879, que se cobró vidas humanas y arrasó el fértil manto de los campos. De todas las calamidades salieron los huercalenses con renovados bríos, sobre todo de la última, pues supieron mover-se con pericia. Consiguieron socorros de toda España, sobre todo de Madrid, que sirvieron para el encauzamiento de las aguas (Depósitos Municipales) y para la reforma y el embellecimiento urbanísticos. El siglo XIX se abrirá con la dolorosa experiencia de la Guerra de la Independencia. En Huércal-Overa estableció su cuartel general el general Joaquín Blake y en Huércal-Overa tuvo que librar feroces batallas contra los franceses en los Llanos de la Virgen y en la pedanía del Saltador. Una vez restañadas las heridas que en lo humano y en lo material legó la contienda, Huércal-Overa se dispuso a afrontar la etapa que conformaría su actual fisonomía: un pueblo de trazo mercantil, centro comarcal de una estimable producción agrícola y ganadera. Una serie de años de buenas cosechas, sobre todo en los rentables viñedos de los pagos de la Sierra de las Estancias, el desarrollo de la minería en Sierra Almagrera y la mejora de las comunicaciones, con la construcción de la carretera que une Puerto Lumbreras con Almería y el establecimiento de estaciones de ferrocarril y telégrafos, repercutieron en el engrandecimiento poblacional y económico de la villa. Hasta tal punto que se logró la adjudicación de una de las dos sedes provinciales de la Audiencia de lo Criminal (1884). A este efecto se construyó un Palacio de Justicia, actualmente sede del Ayuntamiento. Esta riqueza tuvo su influencia en lo social y cultural. Prosperaron las asociaciones (Casino Principal, Cooperativa Cultural, Círculo Instructor Obrero...), se fundaron periódicos (El Horizonte, La Voz del Ateneo, El Almanzora), se consiguió una feria ganadera y comercial de ocho días (1818), se lideró la federación comarcal en defensa de los trasvases de agua al Valle del Almanzora, y sobre todo se consolidó la que ya no dejaría de ser la seña de identidad de Huércal-Overa: las procesiones de Semana Santa. Tanto rivalizaron las cofradías morada, blanca y negra en fervor y gusto estético que los desfiles procesionales fueron declarados de Interés Turístico Nacional por el Gobierno de España en 1983. Todo este dinamismo lo podemos personificar en las figuras del magistrado e historiador D. Enrique García Asensio, autor de la Historia de Huércal-Overa y su comarca (1908-1910), que todavía hoy se lee con provecho por su estilo y solidez historiográfica, y, sobre todo, de D. Salvador Valera Para, el Santo Cura Valera, cuya fama de santidad traspasó los estrechos límites de este pueblo y cuyo íntegro y humilde magisterio ha reconfortado a generaciones de huercalenses. Huércal-Overa atravesó el siglo XX con el mismo espíritu emprendedor del que siempre hizo gala. Las consecuencias de la Guerra Civil acarrearon una inmediata disminución de la actividad económica y una fuerte emigración. Pero otra vez hubo huercalenses que se enfrentaron a las dificultades con determinación. Se siguió comerciando, fabricando y cosechando. Para esto último ya no se tuvo que estar solamente al albur de la meteorología: fueron principalmente huercalenses los que arrancaron al Estado las resoluciones necesarias para la implantación de los pozos de riego del Saltador o la llegada a los pueblos del levante almeriense de los trasvases Tajo-Segura y Negratín. Con la Democracia se produce una nueva expansión de las actividades económicas. Las consecuencias son las reformas necesarias en las zonas deprimidas y una mayor racionalidad en el trazado de las nuevas. Además, aumenta y mejora el equipamiento urbano: el incremento de las infraestructuras funcionariales, económicas, culturales y deportivas, así como la restauración de monumentos dan fe de este progreso. La implantación de delegaciones administrativas, tanto autonómicas como estatales, hacen de este pueblo destino necesario para los habitantes del norte almeriense. Destaquemos en este capítulo el Hospital Comarcal “La Inmaculada”, el teatro “Rafael Alberti” o el pabellón de deportes con un complejo acuático anejo. Huércal-Overa afronta el siglo XXI con optimismo. Sus habitantes saben que tienen tras de sí una historia hecha de inteligencia y esfuerzo.

PictographWaypoint Altitude 1,085 ft
Photo ofKms 5,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ ( VIA VERDE )

Kms 5,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ ( VIA VERDE )

SIRVE COMO REFERENCIA POR DONDE VAMOS Y LOS KILÓMETROS QUE LLEVAMOS RECORRIDOS DE LA ETAPA.

PictographWaypoint Altitude 1,162 ft
Photo ofKms 10,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ ( VIA VERDE )

Kms 10,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ ( VIA VERDE )

SIRVE COMO REFERENCIA POR DONDE VAMOS Y LOS KILÓMETROS QUE LLEVAMOS RECORRIDOS DE LA ETAPA.

PictographWaypoint Altitude 1,162 ft
Photo ofKms 15,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ ( VIA VERDE )

Kms 15,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ ( VIA VERDE )

SIRVE COMO REFERENCIA POR DONDE VAMOS Y LOS KILÓMETROS QUE LLEVAMOS RECORRIDOS DE LA ETAPA.

PictographWaypoint Altitude 1,077 ft
Photo ofKms 20,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ

Kms 20,00 CAMINO JUBILAR ALMERIA / CARAVACA DE LA CRUZ

SIRVE COMO REFERENCIA POR DONDE VAMOS Y LOS KILÓMETROS QUE LLEVAMOS RECORRIDOS DE LA ETAPA.

PictographReligious site Altitude 1,076 ft
Photo ofIGLESIA DE ALMENDRICOS SAN ANTONIO DE PADUA

IGLESIA DE ALMENDRICOS SAN ANTONIO DE PADUA

La historia de lo que hoy se conoce como Almendricos o empalme de Almendricos comienza en el año 1888 cuando una compañía inglesa comienza la construcción de una linea de ferrocarril que uniría Almendricos con Águilas, para aprovechar la riqueza minera que tenia la zona.Tras dos años de construcción la linea entraría en funcionamiento y tras su éxito en el 1894 la empresa decidió ampliar la linea Lorca - Baza que explotaría hasta el año 1941 cuando paso a formar parte de Renfe. Con motivo de la construcción de la estación de ferrocarril en el año 1885 se levanto una pequeña Ermita que mas tarde se convirtió en Rectoria, a propuesta del sacerdote D. Lorenzo Pastor. Regia por entonces la Diócesis el Obispo F. Vicente Alonso Salgado. La Ermita se levanto bajo la abvocacion de San Diego de de Alcala hoy Patrón de la Diputación de Almendricos. El actual rango de Parroquia fue adquirido el 31 de Mayo del 1941 siendo reverendo D.Antonio Perez Muelas. Sus fiestas se celebran el ultimo fin de semana del mes de Noviembre en honor de su Patrón San Diego sirviendo dichas fiestas como homenaje a los vecinos que emigraron en busca de una vida mejor y que vuelven a su pueblo natal por vacaciones. Destacar las fiestas del titular de la parroquia en honor de San Antonio de Padua, franciscano como San Diego de Alcala, fiestas recuperadas en el 2013 y se celebran el domingo mas cercano al mes de Junio, con una misa a las 12:00 a acompañado después en procesión por la cuadrilla del pueblo hasta la carpa municipal donde se comparte una paella entre cantes y bailes y por la tarde se le acompaña de nuevo al Santo hasta su Iglesia.

PictographWaypoint Altitude 1,023 ft
Photo ofALMENDRICOS / PABELLON DE DEPORTES Kms 20,90

ALMENDRICOS / PABELLON DE DEPORTES Kms 20,90

Hacia 1888, la creciente actividad económica relacionada con la minería de la zona animó a la compañía de capital inglés The Great Southern of Spain Railway Company Limited a comenzar la construcción de la línea del ferrocarril, que uniría Almendricos y Águilas. Dos años más tarde este tramo entró oficialmente en funcionamiento con el establecimiento de la estación conocida como El Empalme. En 1894 se amplió con trazado del trayecto Lorca-Baza. Los 168 kilómetros de esta línea y la conexión de Almendricos-Águilas fueron explotados por la compañía inglesa The Great Southern, hasta que en 1941 pasaron a integrarse en RENFE. La actividad minera y la estación de ferrocarril auspiciaron el crecimiento económico del pueblo. A principios del siglo XX Almendricos estaba configurada por algunos caseríos en torno a la Estación, en su mayoría pertenecientes a la finca de José Llamas. Otro vecino de los alrededores, llamado José García Egea, emigró desde el cortijo de los Egeas a Cuba, país que le causó una grata impresión en materia de planificación urbanística de tipo colonial. A su regreso a Almendricos acordó con José Llamas realizar un trazado coherente para la Diputación, imitando el modelo de calles rectas, manzanas cuadradas y anchas parcelas que había observado en tierras caribeñas. La primera manzana edificada según este criterio sería la de la Casa de Zurano, que albergaba una estancia de comidas para los viajeros del ferrocarril. La concentración de la población en Almendricos, en torno al ferrocarril y a la actividad extractiva, hizo surgir un pueblo de la nada. Los técnicos y personal cualificado de las minas, así como de la línea férrea, eran de procedencia inglesa, por lo que la primera capilla que se fundó en el pueblo perteneció a la religión evangélica. Los yacimientos de hierro se encontraban en la Sierra de Enmedio y desde el comienzo de su explotación hasta el cese en 1922, se obtuvieron dos millones de toneladas de ese mineral. Cuando la rentabilidad del filón decayó, muchas familias quedaron sin empleo viéndose obligadas a emigrar. Sin la actividad minera el pueblo quedó prácticamente abandonado a su suerte, ya que no contaba con servicios médicos. Los maestros carecían de un lugar bien acondicionado, donde impartir sus clases y el panorama económico resultaba desalentador. A finales de la década de los 50' del siglo XX Bartolomé García se hace cargo del puesto de alcalde pedáneo y gracias a sus buenas relaciones con el Ayuntamiento de Lorca consigue en pocos años traer a la Diputación agua corriente, luz eléctrica y teléfono. Diego Casanova, que había heredado las propiedades de la familia Llamas, dona generosamente los terrenos para edificar la escuela y otras instalaciones de uso público, facilitando el despegue paulatino del pueblo. En 1985 la crisis generalizada de RENFE provoca el cierre de las líneas más deficitarias, entre las que se encontraba el trayecto Lorca-Baza con parada en Almendricos, que termina por convertirse en un apeadero. El tren con destino a Águilas permaneció gracias a iniciativas populares como el Tren de los Baños, que transporta en verano a un gran número de pasajeros a las playas. Hoy en día, la Diputación de Almendricos presenta una economía basada primordialmente en el sector agrario, aunque gran parte de la población desarrolla su actividad laboral en las vecinas localidades de Puerto Lumbreras y Pulpí.

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